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Guías3 min de lectura

Contar en días, no en cajas: cómo llevar el stock de la medicación

Contar en días y no en cajas, reponer con margen y tener a alguien a cargo: cómo saber con tiempo cuándo hace falta reponer.

Por qué se termina en el peor momento

Casi nunca se termina un martes a la mañana. Se termina un domingo, un feriado o a la noche, cuando la farmacia de siempre está cerrada. No es mala suerte: es que nadie mira la caja hasta que queda la última.

Llevar el stock no es contar pastillas todos los días. Es saber, con tiempo, cuándo va a hacer falta reponer.

Contar en días, no en cajas

Lo que sirve saber no es cuántas cajas quedan, sino para cuántos días alcanzan. La cuenta es simple: las unidades que quedan, divididas por las que se toman por día.

Si quedan 30 comprimidos y se toman 2 por día, alcanzan para 15 días. Ese número es el que conviene tener a la vista.

Reponer con margen

Conviene decidir de antemano cuándo reponer: por ejemplo, cuando quede una semana. Reponer suele llevar más tiempo del que parece, y lo que parece un trámite de un día a veces son varios:

  • Una receta que hay que renovar, a veces con una cita médica de por medio.
  • Una farmacia que no tiene el medicamento y lo tiene que pedir.
  • Un pedido a domicilio que tarda en llegar.
  • Un fin de semana largo o un feriado en el medio.

Una persona a cargo de cada medicamento

Cuando varias personas compran, pasan dos cosas: se compra dos veces lo mismo, o nadie compra porque cada uno pensó que lo hacía otro. Funciona mejor que cada medicamento tenga a alguien a cargo de reponerlo.

Es el mismo principio que para repartir el cuidado: una tarea con un nombre, en lugar de «alguien se ocupa».

Antes de un viaje o un fin de semana largo

Antes de salir de viaje, o antes de un fin de semana largo, revisa el stock de todo lo que se toma. Lo que no alcance hasta la vuelta, repónelo antes de salir.

Si se termina igual

Si un medicamento se termina, no lo reemplaces por otro ni cambies la cantidad o los horarios por tu cuenta. Consulta al médico o al farmacéutico: son quienes pueden indicar qué hacer.

Cómo ayuda Blist

Si cargas cuántas unidades hay de cada medicamento, cada toma que se confirma se descuenta del stock. El botiquín muestra cuánto queda de cada uno y marca los que se están por terminar.

Como el círculo de cuidado es compartido, quien está a cargo de comprar ve lo mismo que quien acompaña las tomas, sin tener que preguntar.

Cómo lo resuelve BlistSaber cuánto queda antes de que se acabeCuánto queda de cada medicamento y un aviso cuando quedan pocos días.

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